miércoles, 10 de noviembre de 2010

good ideas

REINVENTARSE O MORIR ?


Todas las sociedades avanzadas se enfrentan, en mayor o menor grado de profundidad, al reto de reinventarse. La actual situación de crisis global en la que Andalucía, como el resto del mundo, se encuentra inmersa, ha dejado al descubierto algunas de las debilidades del sistema económico actual, y ha ayudado a cuestionar algunas de sus bases, principalmente aquellas que han facilitado su perversión , sin que esta generalización quiera ocultar el peso de los elementos negativos endógenos  . La crisis ha favorecido la «toma de conciencia» necesaria a la hora de acometer un reto tan importante como el que tenemos entre manos. Igualmente, nos ha permitido reafirmar la necesidad de reforzar algunas de las estrategias puestas en marcha con anterioridad, entre ellas, la apuesta inequívoca por la innovación.

La incertidumbre  ,el desasosiego ,las dudas sigue aturdiendo, desorientando, a  la sociedad , tanto a personas ,como a organizaciones .Que hacer ante los cambios que hemos sufrido  ,cuales serán los que se avecinan ,que quiere decir eso de que hay que reinventarse ,que valor tienen mis antiguas competencias ,el conocimiento y las experiencias acumuladas , que sectores ,que actividades productivas serán fuente de renta y empleo .

La innovación y la creatividad deben ser  el eje central de las respuesta, que debe contener el modelo de competitividad y sostenibilidad en Andalucía para los próximos años. Colaborar en esta  profunda transformación es, precisamente, uno de los objetivos de la Fundación  Andaluza Invenio  .  Si pretendemos construir una socie­dad innovadora en todos los ámbitos, nuestra estrate­gia debe  poner el acento en las personas. El modelo de sociedad innova­dora que pretendemos ayudar a construir persigue un entorno en el que la ciudadanía viva los valores asociados a la innovación y sea coherentes con ellos, tanto en nuestros comportamientos, como en las actitudes.  Es un reto fascinante, porque reclama un profundo cambio cultural, que refuerce valores como la educación y la formación, la competencia, la igualdad de género, la diversidad, la participación, la calidad del empleo, la responsabilidad social, el envejecimiento activo, la vida saludable la creatividad, la tolerancia a la incertidumbre y el  riesgo, la curiosidad, el espíritu emprendedor, etc.

 Este modelo requiere una nueva forma de comuni­cación, para construir complicidades y redes de compromiso y colaboración. Este objetivo ambicioso e ilusionante, requiere igualmente de una intensa labor conceptual y de acción transformadora de nuestra realidad. Para cambiar nuestra realidad necesitamos com­prenderla e identificar las claves de su innovación. . Los cambios que se han producido, y que se van a seguir produciendo, en nuestra sociedad nos plantean nuevos e interesantes interrogantes sobre nuestra actitud, sobre las respuestas que aportamos, y sobre los silencios que proyectamos.